De tanto morir

Poetry

Hoy sucedió. Mi memoria volvió y lo vi. Lo vi con su sonrisa intacta.
Diciendo las líneas más incongruentes, más egoístas y decepcionantes, y me quise morir.

Me quise morir de pena. ¿Por qué dije eso? ¿Qué va a pensar de mí?

Pero hoy muero de asco. Muero de rabia. Muero de cansancio.
Y de tanto morir, me hice experta en las sombras, en el silencio, en el olvido.

He vivido muerta por años. Muerta en vida. Muerta en amor. Muerta en soledad.

Pero hoy sucedió. Hoy me di cuenta que estoy más viva que nunca.
De tanto morir me hice inmortal. Vencí a la muerte. Vencí el miedo.

Oranday

Join me at the river of dreams, darling

Poetry

Let yourself go
Clear your mind
Free your soul
Because only God can make us fall

Wanna see me in the dark?
Are you sure you’ll behave like a guardian? Like my guardian?

Join me at the river of dreams, darling.
Forget the past. Close your eyes.
Because dreaming is like walking on a rope, so tiny and insecure but full of passion.

Do you dream about me?
Do you dream at all?
Do you dream awake or only when your eyes are closed?
Join me at the river of dreams, darling.

S.

– Escrito el 19 de octubre del 2014
Photo source: Tumblr

¿Qué tipo de karma estoy cumpliendo?

Thoughts

Sé quién es, lo distingo sin problema entre la gente. 

No necesitamos cruzar palabra.

Su mirada fija en el teléfono me hace dudar… ¿está despistando un momento de aburrimiento?, ¿está en redes sociales viendos fotos o hablando con ella?, ¿en verdad estará checando la hora? o ¿simplemente prefiere ignorar ese cosquilleo que sentimos cada que coincidimos por la vida?.

¿Será que nuestro destino es seguir topándonos cada que estoy mejor sin él?

No entiendo de qué se trata, qué tipo de karma estoy cumpliendo o qué tipo de reto la vida me está ofreciendo.

Y en eso la siento. Su mirada clavada en mi cuello, sus impulsos de hablarme reprimidos, sus ganas frenadas de tocar tan siquiera mi hombro.

Y un simple «hola» lo resume todo. 

El principio del fin. Porque es la única palabra que nos dirigiremos hasta que el alcohol nos dé valor para entablar conversación y algo más.

Podría negarme, podría huir sabiamente de este juego, que sin proponérnoslo jugamos, sin pedirnos permiso de ser el jugador opuesto.

Pero a mí me gustan los retos, me gusta que haya interés en mí. 

Me gusta cuando esos ojos infinitos se clavan en el verde mis pupilas.

Me gusta sentir el roce de sus manos.

Me gusta su voz y comentarios sin sentido.

Me gusta la sensación de tenerlo a mi lado.

Me gusta todo lo que odio de él.

Me gusta, y no hay nada que pueda hacer.
Sofía.