¿Para qué nos aferramos a esa idea absurda de encontrar la felicidad?
Cuando ser feliz no es mas que una meta estereotipada de personas plenas, sonrientes y sin preocupaciones.
Creo que la felicidad es todo lo contrario. Es apreciar y disfrutar esos momentos de preocupaciones, enojos, tristezas, las pequeñas alegrías, los pequeños favores.
Buscamos por todas partes esa sensación, esa adrenalina que nos mantiene vivos. Anhelamos encontrarnos con esa mirada que nos ponga el mundo al revés.
Los días pasan y nos convencemos a nosotros mismos que todo está bien.
Que no estamos hechos pedazos.
Nos distraemos con problemas y rutinas. Hasta que vemos una sonrisa sincera, un acto desinteresado, una muestra de amor, de ese cariño que te habías olvidado te hacía falta. Y todo vuelve de nuevo.
Esas ganas de abrazar a alguien, de contarle tu día, de escuchar su risa, de sentirte querida.
Así que seguimos buscando y buscando. Y creo que nunca terminas de buscar. Porque aun cuando tienes a esa persona a tu lado, aun cuando eres feliz… tienes momentos donde no todo está bien.
Así que ya no buscas a una persona. Buscas un alma. Buscas un momento. Te buscas a ti mismo.
oranday
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