Un mundo de plástico

Thoughts

Tantos edificios, puentes y tráfico.

Escuchar a diario un ambiente tan carente de naturaleza, lleno de gritos ignorantes y pervertidos, pitos de carros, construcciones.

Sentir el aire contaminado, sucio.

Eso y muchas cosas más hacen que perdamos poco a poco el amor hacia nuestro mundo. La naturaleza se destruye día a día. No se escucha el canto de los pájaros. No se ven parvadas. No se escucha el silencio del día. Y lo peor de todo es que poca gente se da cuenta de eso.

Estamos tan metidos en nuestra rutina diaria, el trabajo, las tareas, los compromisos sociales, el internet, las películas, que no extrañamos el olor que desprende una hoja de árbol cuando la tocas.

No queremos ensuciarnos las manos, la ropa al estar junto a un río, al explorar los bosques, los ranchos. Nos estamos olvidando del verdadero mundo. Lo estamos convirtiendo en un mundo artificial donde ya no sabes si las verduras y frutas fueron producto de la naturaleza o de los científicos.

Un mundo de plástico.

Sofía.

Photo credit: tumblr

Soledad

Thoughts

Soledad… que palabra tan más triste, hasta con solo leerla te das cuenta que es algo malo.

¿Por qué existirá la soledad? ¿Que no es cierto que los seres humanos somos sociales? Entonces por qué al menos alguna vez en su vida TODOS se han sentido solos, han tenido esa sensación que los entristece, donde sentimos el bajón más grande al darnos cuenta que no hay nadie, al darnos cuenta que estamos SOLOS.

La soledad refleja el vacío. Es como una expresión «estoy solo». Y sí o no lo dices siempre sin emoción, sin sentimiento… es ese momento en que sientes el nudo en la garganta y ¡no das más! Quieres gritar «HEY AQUÍ ESTOY!!» Pero es inútil, estás solo. Te sientes como un pato que se queda al último tratando de seguir a su mamá o como un hongo solo entre tantas hierbas, solo entre miles de personas… y te vas dando cuenta como todo el mundo pasa a un lado tuyo y ni si quiera te voltean a ver. Te das cuenta del poco interés que tienen en ti. Y ahí vienen las lágrimas, el pensamiento erróneo de «nadie me entiende», «a nadie le importo» o a veces simplemente hay personas que van de una y dicen «estoy solo y nadie se da cuenta».

Así es, la soledad es como una enfermedad mental, y al mismo tiempo es algo real… porque puedes estar solo de esas veces que no tienes a nadie en el mundo, sin familia, sin amigos. Pero ¿qué haces cuando tienes amigos, familia, vecinos, novio/a y aún así te sientes tan solo?

S.

 

Escrito 26 de Noviembre del 2010

Se te va la vida

Personal, Thoughts

Un día te das cuenta lo rápido que se pasa el tiempo, y desde ese día te cambia la vida.

Comienzas a ver todo por su valor, no económicamente, sino por su valor real. Te das cuenta el valor de cada minuto en tu vida.

En un abrir y cerrar los ojos las personas ya tienen 30 años, y de repente ya tienen 50. Y se preguntan ¿Tan rápido se pasó el tiempo? ¿Dónde quedó mi vida? En algunos casos las personas pueden decir satisfechas «pues he vivido y disfrutado, ¿qué más puedo pedir?», pero existen personas que en ese momento en que abren los ojos y se dan cuenta dónde están, quiénes son, sienten una decepción inmensa.

Se dan cuenta del tiempo desperdiciado y de todas las oportunidades que dejaron pasar.

Se dan cuenta que no han vivido, que le falta algo a su vida, esa pizca de adrenalina… pero ¿qué pueden hacer si se dan cuenta ya pasados los 60 u 80 años?

La verdad yo no sabría que hacer y eso me vuelve loca. Siento que mi vida va hacia ese rumbo. Yo me di cuenta del tiempo, de mi vida entre los 17 y 18 años, y me arrepiento tanto de esos años que viví la vida de los demás y no la mía… Y es completamente verdad eso que dicen, no vuelves a tener esa edad nunca más… y ¿qué hacer?

Bueno, yo me propuse disfrutar y amar siguiendo a mi corazón, y me funcionó… unos meses. Me volví a perder a mis 19 años. Me siento perdida, sin camino, con muchos sueños que veo lejos, muy lejos. Ni si quiera los visualizo en mi vida.

Me doy cuenta como los recuerdos te hacen vivir de nuevo, reír, llorar… pero vuelves, siempre vuelves a la triste realidad dónde la vida pasa volando, y si no estás preparada, se va tu vida y te vas tú… para siempre.

S.

Escrito 28 de Marzo 2013

Días como hoy

Thoughts

A veces las cosas están tan mal que no sabes que hacer, si llorar, si enojarte, si deprimirte, si gritar… simplemente te da igual todo.

Te da igual caminar, correr, reír, comer… como si fueras un zombie caminando. Como muerto en vida.

Esas veces no te encuentro, no encuentro nada, es todo soledad y oscuridad. No hay luz, no hay vida, no hay deseo de abrir los ojos. Solo ganas de quedarte en el vacío, observando la vida pasar.

Días como hoy, las cosas están tan mal que no te extraño. No extraño tu risa, tu voz, tu olor… me causa dolor pensarte. Evito extrañarte. Me quiero distraer pero nada, nada me despierta. Estoy sola, perdida en esta oscuridad.

S.

“I cry a lot. I have tears for everything.” — Lioba Kant

Thoughts

Tremenda quote me acabo de encontrar en Tumblr. Puedo estar casi segura que la mayoría de las personas han tenido una etapa en su vida donde todo, absolutamente todo les hace llorar, deprimirse, y sentir que se viene el mundo encima.

Siempre he dicho que es mejor llorar todo, sacarlo todo y no dejar nada dentro, carcomiéndose el alma. El corazón guarda una inmensidad de sentimientos y emociones. No tiene una división para las cosas positivas y otra para las cosas negativas. Todo va revuelto. Todo junto nos conforman como persona, nos hace actuar de cierta manera, nos hace decir determinadas cosas. Entonces imagínense miles de sentimientos y emociones encontradas, opuestas, que nos invaden al mismo tiempo. El corazón explota, la mente explota, el cuerpo explota. Y se libera por medio del llanto.

Llorar es necesario. La persona que no llora, tiene el alma acongojada, llena de problemas, que un día quebraran a la persona y será la más infeliz del mundo. Se debe llorar para desahogarse. No es de niñas llorar. No es de débiles. Es de aquellos que tienen el valor para aceptar que están hasta el tope. Que no son perfectos. Que los problemas son diarios y la vida se los lleva de encuentro de vez en cuando.

Por experiencia propia puedo asegurarles que la mejor medicina cuando tu mundo se está cayendo a pedazos, no es salirse de fiesta, no es emborracharse, no es mentirse y sonreír falsamente. La respuesta esta en ser honesto contigo mismo. La mejor medicina es desahogarse. Ya sea mediante la plática, por medio de gritos, al momento de bailar, entrenar, boxear, correr o llorar. A mi punto de vista, lo mejor es hacerlo mediante el llanto. Al llorar te liberas, desencadenas esos pensamientos que estaban pudriendo tu mente. Descargas tus emociones en gritos y sollozos.

Siempre es necesario quitarse la armadura de la persona fuerte, valiente… y dejar salir los miedos, los nervios, los problemas, las tristezas. Les juro que es indescriptible el sentimiento de satisfacción que da cuando terminas de llorar hasta quedarte sin lágrimas, hasta que los ojos ardan, hasta que estés tirada en el piso sin poder moverte. Es realmente sorprendente el cambio que da tu actitud, tu vida, al dejar salir los demonios que te estaban matando.

Sofía.

Si no hablas no te escuchan

Thoughts

El silencio dice más que mil palabras, pero las palabras en silencio dicen mucho también.

¿Qué pasa con todas esos textos que nos guardamos para nosotros mismos, ocultos en un cajón, en una carpeta? Hemos plasmado parte importante de nuestra vida en hojas de papel, en servilletas, en cartón, en cualquier lugar que tuviéramos al alcance para escribir. Escribimos por diferentes razones, ya sea por felicidad, por tristeza, por decepción, por orgullo, por emoción, por desahogo, por amor y por toda clase de situación que nos presenta la vida. Suele pasar que una vez escrito todo lo que pasaba por tu mente te sientes libre, te sientes bien, relajada, y guardas ese texto que desarrollaste. Lo guardas y nadie nunca lo ve, y puede que ni se enteren que escribiste algo. ¡Y hasta te da igual! Porque lo que tú necesitabas era dejar una parte de ti para recordarla después, para conservarla viva.

Lo más increíble y bello de esto, es que (no sé si a todos les pase, pero a mi sí) cada vez que decido encontrarme a mi misma busco entre mis cosas ese legajo de hojas, la antología de escritos que describen ciertas partes de mi vida. Y si vieran como disfruto hacer eso, me encanta.

Admiro la vejez que se empieza a notar en el papel, la evolución que ha tenido mi letra tras el paso de los años, la distancia entre las fechas, y comienzo a leer, hoja por hoja. Para cuando termino de leer ya tengo una sonrisa en mi rostro, una lágrima queriendo correr o ya corriendo por mi mejilla, un nudo en la garganta o simplemente escalofríos. Me inundo recuerdos. Recuerdos de mi vida. Recuerdos que en ciertos momentos son necesarios revivir. A veces es necesario volver a reír, volver a llorar, volver a soñar con esas cosas que nos marcaron la vida. Y digo que nos marcaron porqué si no fueran importantes no estarían escritas, plasmadas de distintas maneras, reflejando quiénes éramos.

Así que básicamente este blog lo inauguraré poco a poco con diversos escritos de hace años, de hace meses, de hace días o incluso recién salidos del horno. Esto es con la intención de cumplir un sueño que siempre he tenido. Dejar huella en la mayor cantidad de personas posible. Una huella positiva, ya sea que enseñe, que ayude o que cambie aunque sea un poco la manera de ver, de pensar, de actuar de las personas. Todo para un mundo mejor y para que haya personas mejores. Y claro para despejar mi cabeza de tantas que acumulo.

Cabe mencionar que dentro de mis textos no todo es positivo, pero espero a alguien le caiga el saco y sea exactamente por lo que está pasando, y quizás aclara su mente, o ayuda a desahogarlo. No lo sé. Si no te gusta no lo leas, evita los comentarios groseros y con mala vibra. Sí no me molestas, no te enteras de mí, así de simple.

Para siempre fan de los libros, películas, vídeos, música, fotografía, colores, moda, terror, naturaleza. De todo un poco habita en mi mente.

Bienvenidos a mi mente.

Sofía.