No sé como sucedió pero el amor se fue consumiendo día tras día. Tu mirada comenzó a mostrar desinterés y tus palabras menos seriedad. Tu amor cambió de una manera inexplicable. Me di cuenta tan tarde que ya te había perdido.
No bastaron los momentos, los cariños, los abrazos, los besos que compartimos. Todo se fue esfumando. Como el fuego que se extingue con el paso del tiempo. Brillábamos en la noche tan fuerte, como las estrellas. Estábamos en el pico más alto, y para cuando caímos en la cuenta, ya estábamos descendiendo, fuerte y rápido.
Todo fue tan raro, tan irreal. Un final inimaginable. Nuestro amor se perdió y creo que el corazón está agradecido. Tu mente está en paz. Tu corazón no está listo para volver a amar. Y mi corazón ya aprendió la lección: nada dura para siempre.
Enamórate siempre, pero nunca te entregues completamente, hasta que su corazón esté listo para amar de la misma manera en que el tuyo lo está.
S.
