Cuatro letras, una palabra y miles de suposiciones

Thoughts

No quiero escribir de amor porque es un sentimiento indescriptible, pero heme aquí.

No tengo definición para todas las emociones que te hace pasar ni para todos los momentos inolvidables que vives, sean buenos o malos.

No puedo encasillar al amor a mi punto de vista, a mi perspectiva de éste. Pero para mí, el amor no es necesariamente algo, solamente se siente.

El amor lo sabes o no lo sabes.

El amor es todo y es nada.

El amor no es querer, es dar de ti y ser parte de algo, de alguien, de la vida, del universo.

El amor no es deseo.

El amor no es nada si no estás dispuesto a tomarlo en tus brazos y sentirlo.

El amor no es realmente lo que conocemos por amor, porque nadie sabe lo que es, todos suponemos, todos inventamos, todos catalogamos esos sentimientos y emociones a esa simple palabra de cuatro letras que nos pone el mundo al revés, que hace a nuestro corazón palpitar, la cabeza estallar y convertirnos en personas que jamás pensamos seríamos.

El amor va más allá de entregar todo a alguien. En el amor entregas, recibes y compartes, y se repite una y otra vez hasta que te vas de este mundo.

No es amor si no te nace del alma.

No es amor si no te cambia radicalmente la vida, si no hace que te la juegues sí o sí por algo o alguien.

Amar es más que decir una y otra vez “te amo”.

Amar es plenitud infinita.

Amar es no tener expectativas, es olvidarte que existen.

No sé qué es el amor. Para mí, conoces el amor desde la primera vez que abres tus ojos y ves el mundo, después va creciendo por sí solo, y con los años simplemente lo vas ligando con momentos y personas que cambian tu vida de una manera u otra, que te hacen sentir bien y que te gustan completamente, de pies a cabeza, su pasado, su presente y su futuro, te gustan sin desearlo, solamente pasa. Y ahí creemos que nace el amor, pero llevamos toda la vida construyendo ese concepto y creando situaciones apropiadas para desenvolver ese sentimiento de paz y adrenalina, de silencio y ruido, de alegrías y tristezas.

El amor no es blanco ni es negro. Mucho menos color de rosa.

El amor es eso que queda en medio de dos cosas opuestas que se complementan perfectamente.

Amor es eso que no sube, ni baja, sino que flota y respira por sí mismo.

El amor está esperando paciente a que abramos las puertas para invadirnos de sentimientos y emociones que no hemos vivido, o que ya vivimos y anhelamos tenerlas de nuevo.

El amor es extraño.

Pero, ¡ay, cómo amo las cosas extrañas!.

S.

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