Enero 2021
No siempre es fácil levantarte cada mañana, perdida en tu mente, presionada por el mundo real, llena de voces, emociones y silencios, vacía de ganas, de risas y adrenalina.
No siempre es fácil alzar la voz para sentirte viva, sonreír un poco al espejo para convencerte que ya es otro día, para intentar esta vez sí lograr disfrutar tan siquiera un momento, una conversación, una llamada, o un silencio.
No siempre es fácil aceptar la realidad, que tu mente viaja más de lo que debería, tanto que la pierdes de vista y te sientes vacía. Que tu pecho se mueve sólo por rutina, que el corazón palpita lento porque no tiene salida.
No siempre es fácil compartir lo que pienso, pues a veces me ahogo en un mar de emociones, me aturden los sentidos y me quedo ahí, sonriendo por costumbre mientras la mitad de mí intenta continuar la conversación y la otra mitad pelea constantemente por escapar y esconderse lejos, muy lejos, donde haya tranquilidad.
No siempre es fácil despertar cada día. Pero a veces me digo que no queda de otra, de lo contrario me perdería el martirio de sobrevivir cada día, y quién sabe, quizás por fin podría ver la luz iluminar mi vida.
oranday
